La escultura antropomórfica
Después de que el Homo Sapiens Moderno desarrolló la habilidad de plasmar con el trazo del dibujo y la pintura sobre superficies planas como las paredes de las cuevas (60.000 años) evoluciona hacia destrezas más avanzadas como el modelado con materiales blandos y duros como la arcilla, el barro, los huesos, la madera, la piedra etc., diversas texturas tridimensionales (20.000 años) con la finalidad de representar de manera antropomórfica las deidades de la naturaleza; donde el trazo del dibujo con puntos y líneas persiste con el fin de proveerle de un determinado realismo figurativo.
