La escritura cuneiforme como resultado evolutivo del trazo del dibujo

Tras el descubrimiento que el Homo Sapiens Moderno hiciera de la plasticidad de tuvo el barro, el hueso, la madera, y la piedra a través de la elaboración de las primeras esculturas antropomórficas de hace 20.000 años a.C., emerge el primer soporte de la protoescritura, la arcilla, sobre la cual se fijaron las primeras formas de protoescritura con intención comunicativa como la pictográfica y la ideográfica, cuyos registros datan desde hace 12.000 años A. C., aproximadamente, y que forman parte del patrimonio lingüístico-histórico del mundo. 

Con estos antecedentes, la protoescritura mesopotámica evolucionó, aproximadamente, en el año 3000 a.C., hacia la siguiente fase de la protoescritura denominada "cuneiforme", cuyo significado está ligado a la cuña, un punzón de forma triangular que permitió fijar, sobre el soporte de arcilla, distintos puntos y líneas denominados tokens; vinculados a la contabilidad de los productos comerciales del Mediterráneo. 

                                 Figura 1. 

                                 Tablillas con protoescritura cuneiforme.

 

                                                               Obras escultóricas previas a las tablillas de arcilla

                                                                   como soportes de la protoescritura cuneiforme.