El arte dramático nació como una forma de representar acciones corporales y verbales; sin embargo, a partir del helenismo, los dramaturgos clásicos fijaron sus obras en textos escritos que, previa representación, son dispuestos para la lectura fonológica con el fin de analizar su estética sonora, su lógica sintáctica-semántica; además, de la composición estética y discursiva.
Figura 1.
Puesta en escena teatral
Estudiantes leen en voz alta los diálogos y acciones
